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01, 2019


Transhablar (Decir necesario, escuchar contingente)
Jorge Tarela
LetraViva (2019)

De la contratapa:

Eso indecible surge en el hablar por hablar, en el dejar suspendido el oír para que brote ese indecible, que es uno de los nombres del Decir, pues eso tiene el poder de una resonancia que es a la vez su fuente y su fin, su cuerpo y objeto, su hacer vibrar y su es vibrado. Aun calculando un indecible por ese decir en el hablar por hablar, podemos afirmar el efecto de una dicción que es escucha, y en este punto eso que denominamos habla ya no antecede ni prosigue al hablar mismo que apunta al oír. Al decir de esa habla -singular y femenina- aunque indecible para el hablante, un cuerpo de escucha se ubica trans el hablar. En el habla hay un ritmo, una dicción, una pulsión, un goce, todas formas activas de un contingente escuchar que se mantiene a distancia del oír, hacia donde se plonge, se hunde, se zambulle el hablar en tanto voz.


6, 2015

El viernes 26 de Junio se realizó la Jornada de Psicoanálisis "Conversaciones a la Lèttre: Del mito a la estructura" en donde proseguimos la conversación en curso mediante la presentación de tres trabajos.

Guillermo Díaz y Jorge Tarela, dispusieron de una mesa bajo el título : “Excepción y soberanía en el inconsciente freudiano y después... lo trans?”
La reseña indicaba: En el transcurso del año 1957, Lacan presenta una lectura acerca del caso freudiano de la joven homosexual (Las Relaciones de Objeto, sesiones del 9, 16 y 23 de enero). La interpretación intenta señalar el límite de la acción freudiana impuesto por la función de la castración. Para una lectura del malogro de un tratamiento abortado antes de empezar, habrá que esperar hasta el año 1963 (La Angustia, sesiones del 16 y 23 de enero). En ese lapso de lectura, pulsación temporal que concibe al inconsciente, comienza a tomar lugar la estancia de lo subsituado en lo sustituido, y con ello la diferencia de lo que separe y aquello que se deja caer. Intentaremos alguna pregunta, en términos de excepción y soberanía, en lo concerniente a la práctica del inconsciente.
Para el año 1971, Lacan se interrogaba por el estatuto del otro significante, el para otro que al sustituir, o al desplazar toma lugar la estancia de lo sustituido. En ese contexto, aparece la segunda mención al transexualismo, neologismo que se hace mal escuchar en el equívoco que maldice, que no se corresponde con el exceso de palabra, donde habita lo Homo.
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Diego Yaiche presentó un trabajo titulado "El don de Jacques. De Hans a Jacques" que continúa al presentado recientemente y que se encuentra en este blog.
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4, 2015 Al decir de Freud

Dimos comienzo este mes a las disertaciones con coloquio bajo el título "Al decir de Freud" a cargo de Jorge Tarela.
En las mismas se intenta proseguir el curso de la conversación haciéndolo a la vez converger con el escrito L'étourdit de J.Lacan. Todo en miras al desarrollo y construcción de un esquema que sitúe vectorialmente las coordenadas del recorrido de la práctica del hablante dado los diversos discursos en que incurrir puede.


4, 2015

Las conferencias de Lacan de 1960 en Bruselas nos disponen para conversar sobre el escuchar, el silencio y todo aquello que pueda implicar “callar el amor”. Hay un “eso” que surge en el decir, tal como desecho en un lugar. ¿Qué del lugar? El lugar tiene una marcada incidencia en esas Conferencias, el lugar no como concepto sino como recinto, cobijo, estancia del hablante.
Surge la pregunta graciosa de un supuesto panfleto derivado del decir de Lacan: “Vecino ¿porqué se abandona apenas logrando alcanzar esa pizca de realidad decepcionante?” Y si Lacan aclara que su Seminario es su lugar para “decir donde no se calla” ¿es su lugar de analista allí donde “escuchar lo que calla”?
Las conferencias lo obligan a tomar la voz de un poeta primero (Germain Nouveau) –después de aclarar que en su Seminario tomó la voz de Pablo para que nadie la escuchara como tal- y luego encarar un diálogo con el filósofo Ibn Arabi ¡que va a su encuentro!. Estar en Dios y El Islán están presentes, posiblemente de la mano de Henri Corbin, consultante y gran conocedor de la sabiduría Sufí y de la mística temprana. En esos “prestar la voz” es por donde se da lugar a lo que no es significante.



La frase: “el deseo reclama la privación en el lugar donde se refleja el amor” habilita otra lectura del lugar, puesto que allí hay reflejo y rechazo de todo ser. Lugar privado. 

3, 2015

La primera reunión del año retoma tres temas. La lectura propuesta de las llamadas Conferencias a los católicos del año 1960, el recorrido por la película Caché y  “La isla de los muertos” conocida serie de cuadros simbolistas del pintor suizo Arnold Böcklin. La conversación entrecruza estos temas en donde la ruptura del lazo y la posibilidad de encontrar allí algún giro discursivo que nos oriente, es lo que pugna.
En Caché la lectura del sueño que allí se muestra, sueño del protagonista principal de la película, sueño breve en donde el tema del “gallo preferido del padre que es decapitado” parece ser lo central en referencia al Edipo, nos presenta un giro que se localiza allí donde el que mira esa escena, pasa a ser él mirado. Hay allí una impotencia de relación entre ese objeto que se produce (un nivivonimuerto) y el soñante que lo causa. Dicha impotencia ignorada se trastoca en el sueño (ese es el giro) en un imposible en donde ese prójimo se ubica en el lugar de una verdad del lado del agente, histerizando al que habla y que por hablar es imposible que diga algo sobre eso prójimo. Caché habla – ¿pero qué puede decir?- de eso prójimo. Y al hablar genera ese imposible de callar para el Amo de turno. Cuartogiro Amo-Histérica, dicho de otro modo: estar jodido jugando al olvido, como le sucede al protagonista y desde allí a todo intrigado espectador bajo dominio de la mirada-caché.



Diego Yaiche retoma en parte su trabajo de investigación en un punto que trae a colación: La isla galápago de Freud, el darwinismo invertido, allí donde es vida se aloja la muerte. El cuadro de Böcklin lo muestra, basta con conocer esas islas dice Yaiche para localizar la inspiración del artista. Otra pizca más de nivivonimuerto.

Se propone seguir con las Conferencias de Lacan citadas.

6, 2014

La reunión comenzó ajustándose a una frase del Escrito de Lacan sobre La causalidad psíquica: “Antes de hacer hablar a los hechos es conveniente reconocer las condiciones de sentido que nos los dan por tales. Por eso pienso que la consigna de regresar a Descartes no estaría de más”.
De las condiciones de sentido –antecedente del retorno al sentido de Freud- al valor del objeto (por ejemplo en el surrealismo) se orienta una escritura en donde la inexistencia y el sentido toman el relevo por sobre la técnica y la significación.
La diferencia entre el moi y el je, en la dimensión simbólicoimaginaria, anticipa una pregunta por el objeto más que por el sujeto. Lo prójimo cuando no desprende una ética emprende una estética.

Lo duplicado no hace suplencia, agrega. El hombre afectado por lo duplicado –por el semejante, por ejemplo- ¿responde por una afección tal como la que puede introducir lo prójimo? ¿Hay un prójimo en el semejante? Algunas reflexiones que continuaremos se van originando en los films El hombre duplicado (enemy), Detachment que convenimos seguir trabajando.


Entonces: ¿Las condiciones de sentido son necesarias o bien generan necesariedad? El retorno a… ¿no implica aceptar a la contingencia – ausentido- o, lo que es similar, subsituar al núcleo de lo necesario, vectorizando así al discurso que apela?


5, 2014

Necesidad y contingencia en el centro del debate.
La no existencia de otro goce que el fálico, otro goce que no hay, lo que no le quita eficacia, desarma toda pretensión de relación, puesto que arma un par que no tiene segundo. Situamos allí un problema con lo hétero.
Lo necesario del almenosuno, lo necesario de la excepción, lo necesario del Uno que niega, hace pareja con otro que no existe. Entonces a este Uno le hace partenaire otro que no es ninguno.
Al conjunto cerrado que arma la excepción del almenosuno -el paratodos- le suplementa -dado que no hay complementariedad- un conjunto abierto, en donde la contingencia funciona albergando una disyunción irreconciliable, haciendo un vaciado de existencia allí mismo donde lo necesario consolida la existencia de un Uno que dice no.
Al volver a los ejemplos cernidos de La hora del lobo, podemos cotejar cómo funcionan o no, en cada caso, la negación entre existe (Kakon) y no existe (púber), entre el todo (familiar) y el paranotodo (tribu de la isla); la conjunción entre el paratodo del conjunto cerrado y el paranotodo del conjunto abierto; la disyunción entre Uno que no y otro que no existe; la implicación entre esa excepción necesaria (sostén de la función) y el paranotodo del conjunto abierto (que descompleta al argumento de esa función), implicación que fracasa entre esos niveles de la existencia y de la esencia, puesto no se trata de todosmenosuno. Lo necesario de la existencia del relato diciente mudo -la escena en los acantilados- va junto a la contingencia que lo descompleta -no existe ese partenaire- o que lo determina inconsistente –propuesta de un goce fuera de toda medida, inaudito.


Qué clase de causalidad entonces se desprende de esta lógica en donde no hay negación, ni conjunción, ni disyunción y menos implicación entre la causa y el producto. Se propone la lectura de "Acerca de la causalidad psíquica" de J. Lacan y para seguir el tono de la subjetividad de la época el film "Detachment" del director Tony Kaye.


6, 2014 UP

En esta cuarta y última presentación del ciclo "Conversaciones a la lettre" que se dictó en la Universidad de Palermo coordinado por Isabel García, se contó con la presentación de Diego Yaiche, disertación cuyo título fue "La Otra Escena que la familiar: Freud y la cocaína". 


Una verdadera experiencia - previa y contingente -  con lo prójimo cuestiona en Freud el privilegio de la teoría del trauma como fundante de su práctica. Para poner a prueba esta premisa nos adentraremos hasta donde nos sea posible en el “episodio de la cocaína", que concluye con la omisión o censura - dentro de sus Obras Completas - de su conferencia “Sobre el efecto general de la cocaína”. Y trataremos de interrogar, siguiendo a Lacan, hasta donde podamos, “¿qué hace falta, qué es necesario que pase para que pueda producirse una represión?
A continuación presentamos el escrito que se corresponde con lo enunciado en ese encuentro:

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5, 2014 UP

En esta segunda presentación del ciclo “Conversaciones à la lettre”, en la Universidad de Palermo, ciclo que coordina Isabel García, se proyectó el corto Equilibrium de Steven Soderbergh seguido de las ponencias de Jorge Tarela. Guillermo Díaz, Eduardo Laso y Jorge Pinedo.
En las ponencias se comienza retomado el cuadro de situación presentado en el documental de A. Curtis que se proyectó en la primera presentación, subrayando una novedad respecto del campo freudiano: un suplemento que no se aloja cómodamente ni del lado de la masa, ni del lado del líder. En este punto la temática impuesta desde la Ley queda trastocada por un Poder que cuestionamos. A su vez, retomamos la propuesta de articular Bernays-Lacan en función de lo que se entiende por deseo, pasando del deseo de algo al deseo de otra cosa.
Dado estas dos temáticas a entrecruzarse, se destaca el valor de lo prójimo, ubicado en el corto como ese acontecimiento banal, causante del desequilibrio. El corto ¿no tiende a resolver dicha tensión mediante lo que Freud denominaba juicio de discernimiento o facultad de discernir? Para el caso que así fuera –no todos los panelistas acuerdan en esto- eso conlleva algo de una constatación de inexistencia, un discernir no tanto lo que es o puede serlo, sino lo que no es o inexiste. Esto implica poner en marcha un cuestionamiento a todo saber basado en lo identitario. A su vez, esta operación se sostiene en la recurrencia que impide, dada una imposibilidad, tomarla al sólo nivel de la intriga o de la investigación dado un secreto. Así, el personaje central del corto inventa un saber del tipo: “el otro es un vividor y no tiene ideas propias”, que pone en acto sin necesidad de explicación alguna. Es en la recurrencia, en las vueltas dichas y necesarias de ser dichas, donde se articula un imposible de decir: llamémoslo “el sentido equilibrium”.



No es lo mismo “algo para desear” que “algo para leer”. En esta diferencia se sitúa, en el sueño que el corto despliega, un umbral, un pasaje, en donde la recurrencia sitúa identificaciones posibles –nunca identidades- (la más destacada es la de Half con el Dr. Pearl) y un objeto-peluquín que no puede ser objeto de intercambio en el mundo Bernays, en la medida en que se lo denomina tal como “un animal asesinado en el bosque”. Esta recurrencia permite diferenciar en lo que una mirada soporta, aquello que soporta a la mirada. Todo el corto en tanto mirada cinematográfica se desarrolla desde eso abyecto que no logra discernir salvo cuando lo postula como inexistencia. Ésta es la crítica al mundo Bernays siempre dispuesto a no considerar estas abyecciones, pero también es una crítica al campo freudiano, puesto que allí este objeto no logra encontrar sitio alguno, salvo en ese exterior tan difuso, tan más allá y que el film también invoca, en función del marco de la ventana y de los avioncitos de papel que por allí se arrojan.





4, 2014 UP

En el ciclo “Conversaciones à la lettre”, en la Universidad de Palermo, ciclo que coordina Isabel García, Guillermo Díaz toma la palabra para referirse a la ubicación de dos planteos que recortarse pueden de “Maquinas de felicidad”, el documental de Adam Smith que se proyectó en esa oportunidad.


El poder ubicar una operación como la que lleva a cabo Bernays en un campo que damos a llamar freudiano, tal como se explicita en el texto “Psicología de las masas…” y que conlleva toda la discusión iniciada por C. Smith con su estado de excepción -y seguidas por tantos en el siglo xx- le permite al disertante considerar las visibilidad de los signos y el orden de las metáforas, es decir, preguntar cuál es el orden simbólico en función y el real que despeja. Por ejemplo: ¿Acaso existían mujeres fumadoras antes del brillo metafórico de “Antorchas de libertad”, mujeres que sí tenían lo que después de la operación les faltará? Si el deseo es deseo de algo (que el deseante no sabe) y que su Otro le interpreta mediante la demanda disipada en el slogan, queda pendiente una discusión Lacan-Bernays  cuyo tema es el deseo de otra cosa, antecendentes de la Cosa-Ding, y de una causa para el deseo.
Hay una topología y distintas dimensiones en juego. Desde Freud y su Nebenmensh (lo de al lado, temática espacial) lo prójimo aparece por fuera de todo semejante y de todo deseo en la medida que éste no escapa al campo del lenguaje, ubicándose en los intersticios. Desde Freud, pero nos anoticiamos que también Lacan en su ubicación como intruso-semejante ( cf. en el texto “Los complejos familiares en la formación del individuo”, incumbencias del complejo de intrusión).
Dos preguntas entonces son relanzadas a la conversación:
1-)      ¿La política está expurgada de la teología? (pero también esta pregunta vale para la lógica, la filosofía, la psicología y hasta para el psicoanálisis) Se destaca en el documental la operatoria de Bernays por la que el Poder intenta desplazar a la Ley. Y las Corpos ¿acaso se limitan en su ejercicio a sustituir el almenosuno localizado en su función de excepción fundante del paratodos? Parece que plantear las cosas así estrechan la complejidad de este tema acuciante que sigue en expansión en nuestros días.
2-)     Si el prójimo no es el semejante ¿queda por ello haciendo migas con el Uno de la excepción? Cuando no hay equilibrio por complemento queda compensado el sistema con un desequilibrio del suplemento? Se le escapa a la operación Bernays la ley de la entropía que enuncia que hay siempre un resto que es inasimilable a todo sistema cerrado, resto que el mismo sistema genera? Qué sucede con este resto y en qué, las figuras de lo prójimo, nos anotician de esta eventualidad. Freud no hace este tratamiento en un texto como “Lo siniestro”, en donde lo familiar engloba lo no semejante como su negación antitética. Sin embargo en el esquema de “Psicología de la masas…” sitúa un objeto, que llama exterior, y que no se corresponde con la línea de lo semejante que hace masa.

Se cierra que una conversación en donde varios de los presentes formulan sus apreciaciones y que tal vez una pronta filmación o desgravación nos permita valorizar.

3, 2014

En esta primera reunión del año damos comienzo a lo que situamos como la tercera vuelta.
Ubicamos temas que hacen a la continuidad de lo “trans” en conjunción con la temática de lo  contingente. ¿Qué causa al decir? Por el lado del discurso ubicar estructuralmente el lado del agente con sus dos lugares: causa y verdad, nos da opción a la complejización de dicha causa. Pero a su vez, la lectura de parte de esa clase inagural del Seminario de Lacan …ou pire del 8/12/1971,  nos ubica frente a dos modalidades del goce, el ligado al significante o a una ausencia. Es por allí que Lacan diferencia esa vez, al error del equívoco.
Lo nivivonimuerto, ahora como figura de lo prójimo, nos remite a nuevas configuraciones e interrogantes. El tratamiento de Gilbert Simondon no por los bordes sino por el medio ¿son avances a lo necesario en el núcleo del pensamiento dialéctico, allí donde lo contingente renace en el corazón mismo de eso necesario?



Se trata del decir en la medida en que es pujado y algún saber allí se descoloca. Que el a en el discurso llamado por Lacan “del psicoanalista” genere una relación de imposibilidad, es el reverso mismo de la relación de impotencia que genera -en el discurso “del amo”- la producción del a como resto de la operatoria discursiva.


Esta forma de ubicar el planteo tal vez nos permita diferenciar en cada figura de lo prójimo el brillo o la opacidad de lo contingente.

9,2013



El 20 de septiembre Jorge Tarela dictó esta conferencia en la ciudad de Rosario, como parte de la serie de conferencias que el Hospital de niños de esta ciudad promociona como Curso de Salud Mental infanto-juvenil. Su título: "El lugar de lo prójimo en la orientación de las escuchas" intenta prefigurar lo que le debe como antecedencia, al armado que se va definiendo según lo expuesto en este blog.

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06 07, 2013


Tanto en esta reunión como en la anterior, distantes ambas un mes, tomó la palabra Diego Yaiche para desplegar lo que E.Jones en su biografía de S. Freud tituló “el episodio de la cocaína”. El recorrido indagó huellas apenas disimuladas en los sueños relatados por Freud, como así también destacó diversos episodios de su vida y de su morir. Aquellos años en lo que el joven Sigismund, ya médico neurólogo, daba sus primeros pasos como investigador en el Laboratorio de E. Bruke. Fue allí donde se sitúa ese primer intento de Freud por llevar adelante una investigación con estilo propio, independiente del círculo científico, solitario respecto a las tutorías, sin resguardos inhibitorios típicos de la pertenencia a las Sociedades. Este intento se apoyó en una contingencia: su encuentro con la coca. Freud inicia la tarea investigativa acerca de las propiedades de ese objeto, y lo que ello podría brindarle a la clínica médica, apoyado en la noción de neurastenia; algo que por aquel entonces se halla situado por fuera de toda lesión causal.





Sigmund Exner

La neurastenia de Sigismund y la de otros, por ejemplo la de su amigo y admirado colega Ernest von Fleischl Marlow, prójimo central en este avatar. A través de los sueños, haciendo bucle en el sueño paradigmático “de la inyección de (a) Irma”, se lee cómo el interpretante despeja un recorrido que sitúa varios personajes, aquello a los que Freud va dejando caer del pedestal en que los había colocado. A saber: El Entwurf… de Sigmund Exner, las fosas nasales phineanas del delirio de Fliess, el escape urgente al Paris de Charcot, el entremés amoroso con Martha Bernays. Esto por el lado de los inicios, pero también el cálculo de la cifra con la que Freud demanda saber el anticipo de la fecha de su muerte. Resto de la transferencia con Fliess ello arroja al viviente en manos de una hipótesis cuyo nombre fatal es cáncer. Aquello de lo Freud padeció, bajo un diagnóstico errado, como entrada en la agonía. Cáncer que Freud sí contraería luego, hoy se sabe, debido a las cruentas medidas curativas a las que se sometió a causa de aquel inexistente.

Ernest von Fleischl Marlow



Receta de Freud

En este recorrido extenso y detallista a cargo de Diego Yaiche, tuvimos oportunidad de cotejar la estructura escénica similar en la que se inspira el film Equilibrium. Pero también nos preguntamos por el niño y la familia que este desarrollo freudiano despega. Entonces, tal como propicia Mover Callar que no habla con familia alguna ¿la familia freudiana podría prescindir de un sostén fálico? ¿Acaso es así en la familia según Lacan? ¿El vestíbulo atiborrado de amistades familiares en la introducción al sueño “de la inyección…”, tal como lo quiere el interpretante Freud, se trata de otra cosa?
Tomamos en consideración la frase de Lacan (Cfr. “La ciencia y la verdad”, Escritos) donde queda situado el drama del sabio como algo no inscripto en el Edipo, y que de inscribirse en el Edipo lo situaría entredicho, en tela de juicio (le mettre en cause). Lacan considera que el drama de lo que sucede en el psicoanálisis es ejemplar. Y así nos parecía entonces que este recorrido fundamentado en una contingencia, con un Sigismund trastocado por el objeto coca, dice también sobre lo que sucede en lo actual del psicoanálisis. En referencia a la reconstrucción histórica-edípica, la omisión acerca del objeto coca queda articulada como desestimación, recusación, verwerfung.
De eso no se habla, veladura del drama del sabio, aquello que no se inscribe en la escena del amorodio. ¿Insólita fantasmagoría la de Freud y la de los freudianos de querer saber acerca de la cifra exacta de sus destinos?

Por último “La muerte y la brújula”, el cuento de Borges donde el cazador es cazado por el cálculo del final, ¿objeto de la contingencia más que “sujeto” de cita alguna? Apuesta borgeana a que la próxima aventura se juegue en otro saber, el de la recta infinita. Así lo propone el que va a morir, pero ¿desde dónde habla, desde la suposición de otra vida, desde un decir del entredós? O peor, tal como el corte de Apeles que se aprecia en esa línea recta: ¿Ni vivo ni muerto?

El texto de Jorge Tarela se apoya en estas derivas y en el recorrido hasta ahora trazado:
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05, 2013






Presentación de la primera parte del documental de A. Curtis "El siglo del Yo" en el Colegio de Psicólogos de Morón, a cargo de Diego Yaiche y Jorge Tarela. En la conversación posterior con los presentes quedó diferenciada la postura europea, más ajustada al esquema freudiano del líder-masa, de la postura de Edward Bernays, la que descompleta al todo democrático, “representantes-pueblo”, a partir del suplemento llamado “gobierno invisible” o poder en las sombras.  A este suplemento, nunca complemento, determinadas corporaciones lo asumen según su accionar —algo  que en la actualidad recibe el nombre de “Corpos”— algo siempre bien considerado por el genio de Bernays. Al destacar esto, quedan articuladas dos cuestiones:
1- Que Bernays lee a Freud y lo amplia con esta objeción dirigida al campo político smithiano, campo que hemos propuesto como similar en su orden de estructura al campo freudiano: no es ya el campo de lo Necesario-posible aquel que puede recubrir el Todo del campo político: hay un suplemento que escapa a este armado.
2- Que en esta lectura el lugar del almenosuno como exsitente necesario al campo que fundamenta - ya fuera el Dios, el Rey o el Líder- no deja de estar ligado al suplemento que descompleta al campo así realizado en tanto posible, el de la polis.
Primera conclusión, entonces, prefigurando en ella una hipótesis: de la lectura de Bernays en tanto que contemporánea a la de Lacan, ambos lectores de Freud, surge que la propuesta de Lacan encuentra un interlocutor valioso del otro lado del océano. Así, el recorrido de la propuesta de Lacan orientando hacia un deseo de otra cosa, es lo que deviene luego de la promoción a primerísimo plano, sostenida por Lacan en los años ‘50, de la función de la metáfora  —que hemos situado en la conversación Bernays-Soderbergh—, indicando así el valor del camino hacia lo prójimo, y ello en defensa contra las nueva forma del totalitarismo.

11,2012



¿El psicoanálisis en el siglo del Individualismo?

A partir de la documental de Adam Curtis “The Century of self” (2002), tomamos testimonio de que la primerísima introducción, y eficaz incidencia, de la teoría freudiana en los Estados Unidos, estuvo a cargo de Edward Bernays, sobrino político del inventor del psicoanálisis. Esta serie fundamenta cómo, importando las teorías de Sigmund Freud, empresarios primero y gobiernos después confiaron en poder sacar provecho al controlar de modo eficaz las consecuencias económicas derivadas del nuevo fenómeno que presentaba el Siglo XX: die massen.Los primeros efectos de haber encauzado esta figura de amenaza del orden social como motor de la economía mercantil, hizo que un prestigioso hombre de negocios declarara que “…deben ser cambiadas las necesidades económicas en deseos culturales. Las personas deben ser entrenadas para desear cosas nuevas, incluso antes de que las hayan consumido por completo (…) el deseo del hombre será aquello que debe eclipsar ahora a sus necesidades". (Mazur, Paul; “America Looks Abroad: The New Economic Horizons” Viking Press, 1930).



Por su parte el mismo Bernays en su libro Propaganda, afirmaba “La manipulación consciente e inteligente de las costumbres y las opiniones de las masas es un elemento importante en la sociedad democrática. Los que manipulan este mecanismo inadvertido de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder dirigente de nuestro país.” (EEUU,1928; Ed.Melusina, Bs As, 2008)

Si bien es la dinastía de Freud la que se halla en el corazón de la historia que la documental relata —Edward Bernays, sobrino e inventor de las public relations, Anna Freud, hija y psicoanalista de la educación, y Matthew Freud, nieto y actual gurú de la comunicación empresarial—, los actuales practicantes del psicoanálisis no quedan por ello exentos de manifestarse al respecto. Sobre todo contando con la puesta en perspectiva introducida por otro psicoanalista, Jaques Lacan, a partir de los años 50’, nos referimos a la otra escena que lo familiar, como aquello que permite dar cuenta del deseo de otra cosa. Primer avance entonces hacia el desencuentro propio de la dimensión del prójimo a la que había referido Freud, vía el entramado del complejo de intrusión y la aparición del otro de lo social, ambos presentes en el Lacan de 1938.

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Disertaciones de Guillermo Díaz y Diego Yaiche en las Jornadas de fin de año 2012 que organizó la Universidad de Palermo, facultad de Psicología a cargo de la Lic. Isabel García. El debate se centro en la proyección del documental Maquinas de felicidad de Adams Curtis con posterior intervenciones del publico en la sala. Establecimiento de Diego Yaiche
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10,2012


Con miras a dilucidar la entrada en uso y su posterior función discursiva, esta reunión a cargo de Guillermo Diaz permitió una aproximación a los términos Unwelt e Innewelt, ambos presentes en la obra del Barón Jakob Johann von Uexküll (1864-1944). 




Este biólogo alemán, pionero de la etología post-darwiniana, desarrolló sus investigaciones de modo contemporáneo a las de la física cuántica y las vanguardias en arte. De cuño kantiano, su pensamiento compartió con los tópicos anteriores el gesto de abandonar la perspectiva antropocéntrica en lo que a las ciencias de la vida respecta, y ello en pos de una “deshumanización de la imagen de la naturaleza”. Quizás por ello su obra interesó, e influyó, tempranamente a Husserl y a Heidegger, y sus investigaciones fueron retomadas luego, entre otros autores, por Delueze y Agamben.


La referencia fuente para abordar las concepciones del espacio de lo viviente en la obra de Jacob von Uexküll, es su trabajo titulado Umwelt und Innenwelt der Tiere, publicado en español como “Ideas para una concepción biológica del mundo” (Espasa Calpe, Madrid, 1922). Allí queda postulado que, a diferencia de la teorización británica darwiniana dominante en su época, el mundo-entorno que habita cada especie, el Unwelt que le es propio, constituido como ambiente de percepción, se halla excluido e incomunicado de los demás Unwelt de las otras especies, sin que por ello dejen de mantener diferentes grados de relación entre sí. A su vez el innewelt, presentado también como forma y parte del espacio del viviente, releva una zona de acoplamiento disjunto respecto al ambiente de percepción, al modo de una paradójica interioridad externa, un afuera interior al umwelt. (¿No resuena aquí el eco del ni dentro, ni fuera, que se localiza en el armado del complejo del prójimo en Freud o en el complejo de intrusión de Lacan).
No sin alguna teología de fondo que deslumbra a von Uexküll, por la cual la multiplicidad de mundos, unidades funcionales cerradas en sí mismas, se hallan armoniosamente articuladas entre sí como “una gran  partitura de la Obra Musical que es la Naturaleza” y “conforme a plan” (Planmäßigkeit), el Barón denuncia la ilusión que sería considerar que los seres vivientes compartan un espacio Mismo y Uno. Así también para con los sucesos que en cada Unwelt pudieran acontecer, sería ilusorio, nos dice, pretender que ocurriesen en un mismo tiempo universal.




Otro texto considerado para la ocasión fue “Lo Abierto. El hombre y el animal” de Giorgio Agamben.
Con los términos así introducidos y los autores citados, queda planteado el interés acerca de los modos de constitución del espacio de percepción del viviente -¿hombre, animal?-, algo que ésta reunión deja abierto a futuros textos y debates.